Con el verano acercándose rápidamente, casi todo el mundo tiene un solo pensamiento en mente: ¿cuándo podemos pasar un día en la playa?

Pero la cuestión no es sólo cuándo, sino también cómo, dado que el país todavía está levantando precariamente las restricciones de contención en medio de una pandemia mundial.

Aunque algunas playas españolas han reabierto esta semana, sólo se permite el paseo y la práctica de ciertos deportes.

La oportunidad de tomar el sol y aparcar en la playa durante el día no llegará hasta la fase 3 del plan de desescalada de COVID-19.

A partir de esa fecha (8 de junio si tenemos suerte), las playas esperan volver a abrirse a los bañistas y a las familias, pero ¿cómo harán frente a la «nueva normalidad», que requiere medidas adicionales de salud y distanciamiento social?

Cada región y provincia ha comenzado a crear sus propios planes, con todo, desde aviones no tripulados hasta inteligencia artificial (IA) y cabinas preparadas.

Andalucía

Fuengirola aspira a ser el primer pueblo turístico del país en utilizar la IA para controlar la capacidad de sus playas.

Los sensores colocados en aproximadamente 40 a 50 farolas o postes proporcionarán información en tiempo real sobre la afluencia de personas y alertarán a las autoridades cuando las multitudes sean demasiado grandes.

Un simple código de color indicará al bañista la zona más segura de la arena, con el verde que indica que hay espacio disponible, el amarillo que está ocupado en un 75% y el rojo que está a plena capacidad.

Mientras tanto Vélez Málaga ya ha comprado máquinas para dibujar rejillas en la arena para construir cabañas privadas o áreas para unidades familiares.

En la Costa Tropical de Granada, Motril está alisando y acondicionando su costa para crear más espacio e instalará nuevos dispensadores de agua y proporcionará geles y mascarillas desinfectantes.

Valencia

Canet d’En Berenguer, en Valencia, va a dividir su playa en pequeñas parcelas que ayudarán a asegurar el distanciamiento social y a las que se podrá acceder después de reservarlas mediante una solicitud y obtener un código especial, que se mostrará para acceder a ellas.

Habrá franjas horarias de mañana y tarde, con puertas de entrada y salida específicas establecidas.

Oliva también optará por soluciones informáticas en forma de una aplicación que determina cuántas personas hay en cada playa, similar a la de Fuengirola.

En Cullera, las autoridades están considerando la posibilidad de contratar más socorristas para garantizar que las personas respeten las medidas de distanciamiento social. También están considerando la posibilidad de usar zánganos para vigilar los acontecimientos desde arriba.

En Castellón, Peñíscola creará equipos especiales para explicar las medidas a seguir en la playa.

Islas Baleares

Calvia, Mallorca, mantendrá una distancia mínima de 4,4 metros entre paraguas y una distancia similar entre unidades familiares. Aún está en proceso de decidir cómo delimitará la distancia en zonas sin paraguas.

Alcudia irá aún más lejos al separar cada paraguas (que tiene dos solariums debajo) por ocho metros horizontalmente y diez metros verticalmente, es decir, entre cada fila. Esto significa que tendrá la mitad del número de camas (2.000) en sus 4 km de arena este año.

En Ibiza, el distrito de Sant Josep está tratando de limitar el número de sombrillas/camas de alquiler.