Investigaciones científicas recientes sugieren que España, el país con el mayor número de casos de coronavirus en Europa, fue afectado por COVID-19 mucho antes de lo que se pensaba.

El estudio de los investigadores del Instituto de Salud Carlos III de Madrid indica que un clado (una «familia» de virus derivados de un solo ancestro) de coronavirus estaba presente en la España continental ya desde el 14 de febrero.

Eso fue un mes completo antes de que el país fuera puesto en cuarentena, y en un momento en que los funcionarios de todo el mundo todavía estaban tratando de entender la extensión del virus.

La amenaza del coronavirus se consideró tan baja que a finales de febrero el jefe de emergencias sanitarias de España, Fernando Simón, insistió: «El virus no está en España y no se está propagando».

El documento de investigación, que se publicó el 20 de abril y que aún no ha sido revisado por expertos, también refutó la teoría ampliamente difundida en España de que el virus podría estar vinculado a un único «Paciente Cero».

Sostiene que varias fuentes definidas como «introducciones» son responsables de la aparición del virus en el país.

En el documento de investigación se afirma que sus resultados «ponen de relieve el extraordinario potencial del SARS-CoV-2 (la cepa del virus que causa el COVID-19, la enfermedad coronavirus) para una rápida y amplia difusión geográfica».

Fuente: The Local Spain

Guillermo Martínez de Tejada de Garaizabal, profesor de microbiología y parasitología de la Universidad de Navarra en el norte de España, no participó en el estudio pero le dijo a Al Jazeera : Las conclusiones del estudio, que el virus ya circulaba a mediados de febrero y que había muchos «ceros pacientes», no me sorprenden en absoluto.

«Por el contrario, explican el explosivo inicio de la pandemia en España y su dramática y trágica evolución»

«En mi opinión, está claro que todos -incluyendo las autoridades sanitarias- subestimaron el riesgo que el coronavirus representaba. Y este es el precio que España, uno de los destinos turísticos más importantes del mundo, ha pagado y, por desgracia, sigue pagando».

España tiene actualmente el mayor número de casos confirmados de coronavirus en Europa –más de 200.000– y el tercer número de muertes en el mundo, después de los Estados Unidos e Italia.

Las investigaciones estiman que un tipo de cepa de virus, conocido como Grupo S-España, estaba presente en el país el 14 de febrero y otro, conocido como Grupo G-España, había llegado a Madrid, una de las zonas más afectadas, el 18 de febrero.

Simon, el jefe de emergencias sanitarias, insinuó el jueves que a mediados de febrero ya circulaban casos asintomáticos en España, y que no podía haber un solo «Paciente Cero».

«Sabemos que el fuerte aumento de la epidemia en la segunda semana de marzo se debió a las infecciones de la última semana de febrero. Esto está relacionado con esta investigación», dijo.

Aunque hubo un caso en España en las Islas Canarias ya el 31 de enero – un turista alemán – y otro en las Islas Baleares, el primer caso confirmado en la España continental ocurrió el 25 de febrero.

«El virus se ha propagado mucho más lejos en todas partes, y mucho antes de lo que pensábamos», dijo a Al Jazeera Juan Ayllón Barasoain, director de medicina preventiva y salud pública de la Universidad de Burgos, en el norte de España, «empezando por China».

Barasoain se refirió a un artículo publicado en su periódico local, el Diario de Burgos, a principios de abril, afirmando que «una de las primeras cepas del virus COVID-19 en ser secuenciada en España provenía de esta región».

La cepa no se había encontrado antes porque no se quería, ya que la gran mayoría de los casos de coronavirus son menores o asintomáticos y, además, la epidemia de coronavirus coincidía con la principal temporada de gripe, dijo Barasoain.

«Todos los días, la gente muere de tipos de neumonía no causales, y si se acumulan casos como éste en enero y febrero, es normal».

Uno de los investigadores del Instituto de Salud Carlos III dijo el jueves al diario español El País que cree que es posible que el virus haya sufrido relativamente pocas mutaciones, lo que sería beneficioso en la actual búsqueda de una vacuna.

«Aunque debemos ser muy cautelosos con esta conclusión, es una buena noticia», dijo al periódico Francisco Díez, que ahora trabaja en un hospital de Barcelona.

Otra investigación publicada esta semana por la Universidad de Oxford en el Reino Unido sobre el desarrollo de la pandemia en la población catalana apoya la opinión de Barasoain de que los portadores de COVID-19 pueden haber sido clasificados erróneamente como portadores de gripe, lo que habría fomentado la transmisión de la enfermedad.