Los estados bálticos llegan a un acuerdo para permitir la libre circulación entre ellos

Los países bálticos de Estonia, Letonia y Lituania han abierto sus fronteras entre sí, creando una «burbuja de viaje» de coronavirus.

A partir de la medianoche del jueves, los ciudadanos y residentes pueden moverse libremente entre los tres países de la UE.

Sin embargo, cualquiera que llegue de fuera de la zona debe permanecer en aislamiento durante 14 días.

Esta es la primera «burbuja de viaje» en Europa desde que los países comenzaron a cerrar sus fronteras a principios de este año en respuesta al brote de coronavirus.

Los funcionarios de la Unión Europea están tratando de alentar a otros países a que pongan fin a las restricciones de viaje a medida que aumenta la preocupación por las repercusiones económicas del cierre. Los Estados Bálticos esperan que sus economías se contraigan un 8% este año.

En una declaración, el Primer Ministro lituano Saulius Skvernelis describió la medida como una oportunidad para que los negocios se reabran y un rayo de esperanza para que la gente vea que la vida vuelve a la normalidad.

Con arreglo a las nuevas normas, toda persona que no haya viajado fuera de los Estados bálticos en las dos últimas semanas, no esté infectada y no haya estado en contacto con una persona que dé positivo puede viajar libremente a otros países.

Los Estados bálticos, escasamente poblados, no se han visto tan gravemente afectados por la pandemia como algunos de sus vecinos europeos.

Según los datos recogidos por la Universidad Johns Hopkins, se han registrado menos de 150 muertes entre las tres naciones. Los datos nacionales oficiales muestran un número muy reducido de nuevas infecciones, y los tres gobiernos ya han comenzado a relajar las medidas de contención establecidas para contener la propagación del virus.

Arnoldas Pranckevicius, el representante de la Comisión Europea en Lituania, señaló que las directrices de la Comisión alientan a los Estados Miembros que experimentan una situación epidemiológica similar a que abran gradualmente sus fronteras internas de manera coordinada y no discriminatoria.

Finlandia y Polonia también se han acercado para unirse a la burbuja turística del Báltico. Estonia y Finlandia ya han facilitado los viajes de negocios y de estudio, al igual que Polonia y Lituania.

Otros países están empezando a levantar las restricciones fronterizas relacionadas con el virus. Alemania ha comenzado a reabrir parcialmente sus fronteras y ha declarado que tiene previsto abrirlas todas el 15 de junio, siempre que no aumente el número de nuevos casos.