¡Máxima desesperación! Terelu Campos pide ayuda. Y es por Alejandra Rubio

Terelu Campos es una de las famosas que peor están pasándolo con la pandemia del coronavirus debido a varios motivos. Se encuentra confinada en su casa, junto a su madre María Teresa Campos porque pertenece al grupo de riesgo.

Ambas se encuentran en el ático que aún mantiene en la zona exclusiva de Aravaca, Madrid. La colaboradora de Telecinco empieza a desesperarse por la difícil situación y cada vez es más difícil ser optimista al respecto.

Terelu Campos hace un llamamiento a la responsabilidad

La única forma que tiene Terelu de comunicarse con sus seguidores es a través de las redes sociales, exceptuando por supuesto aquellas conexiones en directo con el programa en el que colabora. De hecho, últimamente se la ve más activa por las redes sociales, sobretodo en Instagram. Es precisamente ahí donde la tertuliana compartió un vídeo de más de nueve minutos con el fin de concienciar sobre la importancia de quedarse en casa.

Y no le falta razón a Terelu, ya que hay que ser conscientes que cada vez que salimos no sólo ponemos en peligro nuestra propia salud, sino también la del resto.

Es tan importante respetar el confinamiento que si no se hace se tendrá que alargar más y más, y esta idea preocupa muchísimo a la hermana de Carmen Borrego, quien al igual que el resto de españoles, quiere volver a la vida que llevaba antes.

La respuesta inesperada de las redes sociales

Pero a pesar de que el mensaje tiene todo el sentido del mundo, este no ha tenido el efecto esperado y es que muchos usuarios han saltado contra ella. Ya sabemos como son algunos usuarios «tóxicos» de las redes, quienes siempre tratan de criticar e insultar a quien les plazca aun sin tener motivos para ello.

Algunos de esos comentarios son realmente devastadores para Terelu, como aquellos que dicen cosas como: «Díselo a tu hermanita y a tu hijita…» o «Quedaros vosotras para siempre en casa, os lo agradeceremos todos». A la colaboradora de Viva la vida le duelen, sobretodo los dedicados a su ojito derecho, Alejandra Rubio, quien siempre termina pagando los platos rotos.