Estos meses están siendo especialmente difíciles para el presentador de Supervivientes, pues estaba acostumbrado a realizar una pequeña escapada con Ximénez, aunque este año no va a poder ser por la alerta sanitaria, ya que su amiga padece una grave enfermedad pulmonar.

Por ello, Jorge ha querido narrar en su espacio para un magazine nacional cómo está afrontando estos tiempos tan oscuros, pues además le han sucedido otras cosas.


Él es muy amante de los animales, y en especial de la raza de galgos, y uno de sus perros le dio un susto. Su perrita Lima estaba comportándose un tanto extraña, y la llevó al hospital, dónde le dijeron que sufría de la barriga.

Jorge Javier se asustó mucho, y preguntó:

“¿Se va a morir?”.

Los especialistas le aclararon que no, pero que estaba grave y debía seguir a rajatabla las indicaciones o empeoraría. El periodista ama con locura a esta perrita, pues como él mismo ha revelado:

«Llegó a casa muerta de miedo y se pasó un par de meses dando vueltas al jardín y ladrando sin parar. Pero un fin de semana vino a casa la hermana de P., tuvo una conversación con ella y la perra le dijo adiós al miedo y pasó a ser un animal muy cariñoso. Me adora. Lima es mía y yo de ella. Es la única que viene a recibirme cuando llego de trabajar de madrugada».

El barcelonés aún recuerda la partida de su otro can Cartago, y dijo:

“También le llevamos a Cartago una mañana porque lo vimos raro y no volví a verlo con vida. Qué tristeza tengo. Qué pena. Cuánto la echo en falta. Quiero mucho a mis cuatro galgos, pero ella es mi preferida».

Con tantos sucesos negativos seguidos, está un poco alicaído, e incluso comentó lo siguiente: «Entiendo que la gente que dice adiós a un hijo enloquezca, caiga en depresión o decida que ya no tiene ningún sentido seguir viviendo. Es muy valiente decidir ser padre», opina y concluye «son casi las cinco en punto de la tarde del viernes y tengo un regusto amargo en la boca. Echo de menos la mirada de Lima, besarla, verla andar por la casa. Qué angustia provocan las llamadas de teléfono cuando existen posibilidades de que te comuniquen una mala noticia».

Jorge Javier Vázquez y sus perros
Fuente: Lecturas

Estamos seguros que se trata sólo de una mala racha, que superará rápidamente, pues con el tesón que le caracteriza la afrontará con todas sus fuerzas, y logrará recuperarse anímicamente con prontitud.