Última hora! Gianmarco desvela los secretos más oscuros de Adara. «Es una inmadura»

La idílica relación entre Adara y Gianmarco se acabó cuando, hace apenas dos semanas, el italiano decidía romper con Adara Molinero.

Gianmarco dejó la casa donde estaban confinados para regresar a Italia. Precisamente desde allí ha concedido una exclusiva a la revista Lecturas donde ha contado todo tipo de detalles acerca de su relación fallida.


El italiano ha decidido ir un paso más allá, porque ha desvelado algunos de los más incómodos y oscuros secretos de su etapa junto a la ganadora de GH VIP 7. Momentos que han estado marcados, según dice, por el difícil carácter de la joven.

Gianmarco ha reconocido que no todo era tan bonito como parecía, a pesar de la imagen que se podía ver de ellos en los medios:

«No todo era perfecto, había momentos mejores y peores»

El italiano también afirma que le era imposible hablar las cosas con ella:

«Era muy difícil hablar con ella. Si tenia otra opinión, no lo manejaba bien. (…) No habla mucho y se enfada».

Además de eso, dice que Adara tenia un caracter frío y distante en el día a día, lo que demostraba muy poca predisposición para hablar y solucionar los posibles conflictos típicos de cualquier convivencia en pareja:

«Iba a su aire. Era más cariñosa delante de las cámaras, sin ellas era más fría, no me sentía tan amado».

También dice Gianmarco, que a pesar de desconocer esa faceta de ella y de poder estar todo el día sin hablarse mutuamente, él terminaba cediendo para tratar de solucionar sus problemas y buscar la reconciliación. Una reconciliación que siempre acababa en la cama, tal y como ambos han reconocido en más de una ocasión. No obstante si le intentaba hablar sobre ello, Adara no reaccionaba de la mejor manera:

«Se enfadó, me dijo que no era así. En la intimidad, ella es muy fría. Ella es menos emocional»


Finalmente, el ganador de «El Tiempo del Descuento», lanzaba un dardo envenenado a su ya ex pareja afirmando que es una inmadura. Esto dice el italiano sobre el carácter de la madrileña:

«Nunca reconoce sus errores. Es difícil para ella disculparse, para ella el que se equivoca siempre es el otro. Es muy inmadura«.